Propiedades del Paraguayo: ¿Las conoces?

Con los rigores del verano, ¿a quién no le apetece un dulce bocado de fruta de hueso fresca? Además del archiconocido melocotón, los albaricoques o las ciruelas, existen variedades que, con el paso de los años, también se han familiarizado y cultivado más extensamente hasta formar parte de nuestro dieta frutícola. Entre ellos, destacan dos mutaciones del melocotón, como son la nectarina y el paraguayo. Hoy nos centraremos en las propiedades del paraguayo.

Propiedades del paraguayo

Su consumo es altamente beneficioso para nuestra salud y, en general, sus propiedades son parecidas a las del melocotón y, todo esto, gracias a su composición. Así, y por lo que se refiere a su valor nutricional por cada 100 gramos sería el siguiente: calorías (50 g), proteínas (0,9 g), grasas (0,1 g), hidratos de carbono (12 g), fibra (1,7 g), calcio (7 mg), potasio (170 mg) y magnesio (10 mg).

Ventajas de consumir paraguayos

  • Su considerable volumen de agua y los antioxidantes son el núcleo duro del paraguayo, hasta el punto de que constituyen la práctica totalidad de la fruta, lo que le confiere unas fortalezas importantes, ya que el alto contenido en agua fomenta la hidratación de nuestro cuerpo, al mismo tiempo que contribuye de manera más que relevante al correcto funcionamiento de nuestro sistema intestinal y combate los problemas de estreñimiento gracias a su alto aporte en fibra.
  • Además, y por lo que se refiere a los antioxidantes, su presencia presta una ayuda clave a la hora de reforzar nuestro sistema inmunológico y, por tanto, le otorga a este fruto un efecto anticancerígeno, es decir, dificultando la aparición de las tan temidas células malignas.
  • Su alto contenido en agua también le confiere a la ingesta de esta fruta muy pocas calorías, por lo que si nos apetece comer más de un paraguayo a la vez, no debemos temer por nuestra figura, todo lo contrario, porque nuestro organismo nos lo agradecerá.
  • Tiene pocas calorías, pero es una fruta muy rica en carotenos –un pigmento del grupo de pigmentos rojos, anaranjados y amarillos– cuya función para nosotros es que nos provee de la mitad de la vitamina A que necesitamos en nuestra dieta diaria. Y no solo eso, sino que los carotenos también redundan favorablemente para evitar futuros problemas de estómago.
  • Asimismo, otra de las propiedades del paraguayo, son unos compuestos orgánicos denominados fenólicos, que están presentes tanto en la piel como en la pulpa del paraguayo, provocan la regulación y disminución de nuestros niveles de colesterol, lo que nos ayuda a mantener el equilibrio de nuestro cuerpo, además de generar un efecto protector frente a las enfermedades cardiovasculares.
  • Su contenido en magnesio también ayuda a rebajar los niveles de ansiedad y estrés, por lo que funciona como un relajante natural.
  • Para que nuestro cerebro funcione como si de un reloj suizo se tratara necesita de glucosas, y los paraguayos son una buena fuente de glucógenos, hasta el punto de que nos aporta la suficiente energía para rendir de forma satisfactoria en nuestro quehacer diario.
  • Su alto índice en hidratos de carbono le confiere un ofrece un elevado aporte energético, lo que la otorga el estatus de fruta especialmente recomendada para las personas aficionadas a la práctica cotidiana del deporte.

Sabías que…?

El paraguayo –en algunas zonas también conocido como paraguaya– es originario de China, donde se le denomina ping-tzu-tao, que traducido significaría melocotón de plato, por su particular forma achatada, cómo si alguien lo hubiera aplastado sin romperlo. Resultado de una mutación natural del melocotonero, se trata de un producto con características climatéricas, es decir, que madura después de la cosecha. Las zonas de cultivo más apropiadas son las zonas templadas cuyos suelos sean terrenos con mucha sal, libres de caliza y con la garantía de mucha agua.

El paraguayo, si está verde, déjalo que madure a temperatura ambiente; sin embargo, si ya está en su punto, ponlo en el frigorífico hasta que llegue el momento de disfrutar de su refrescante sabor.

Y una característica que te sorprenderá

Si el paraguayo es originario de China, ¿no te preguntas por qué se le llama paraguayo? La explicación es tan evidente como desconocida: si cortas un paraguayo con un cuchillo en dos mitades, fíjate la forma que tiene: muy parecida a la del mapa de la República del Paraguay. ¿Curioso, no?

el paraguayo y la bandera de paraguay

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